Con el inicio formal del proyecto VRIM “Tendiendo puentes entre la educación media técnico-profesional y la ciencia aplicada”, la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas y el Liceo Bicentenario Industrial de Concepción oficializan una alianza que busca producir biomasa y mitigar la contaminación urbana mediante el uso de microalgas. La iniciativa, dirigida por la académica del Depto. de Botánica y directora de FICOLAB, Dra. Patricia Gómez, permitirá que estudiantes de educación media técnico-profesional diseñen y operen tecnología científica de vanguardia.
El Auditorio Claudio Gay de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (FCNO) fue el escenario de un hito que marca un nuevo estándar en la relación entre la academia y la educación media técnica. El pasado jueves 23 de abril, se llevó a cabo la ceremonia de inicio del proyecto VRIM CB2604, una iniciativa financiada por el Fondo Concursable de Vinculación con el Medio 2026 de la Universidad de Concepción. El proyecto, que nace de la estrecha colaboración entre el Departamento de Botánica, el laboratorio FICOLAB y el Liceo Bicentenario de Excelencia Industrial de Concepción, propone un desafío que integra el rigor científico con la innovación tecnológica: la construcción de un fotobiorreactor urbano.
Bajo la dirección de la Dra. Patricia Gómez, el proyecto se enfoca en el desarrollo conjunto de un prototipo popularmente conocido como “árbol líquido”. Esta herramienta utiliza el cultivo de microalgas para capturar CO2 y liberar oxígeno, transformándose en un laboratorio vivo donde los estudiantes de enseñanza media pueden combinar su conocimiento en el área industrial con el método científico, para generar biomasa y resolver problemas reales de contaminación atmosférica. Esta alianza no sólo responde a un objetivo de transferencia de tecnología y conocimiento, sino que se alinea con los ejes de Inclusión y Equidad y Formación Integral del Plan Estratégico Institucional (PEI) de la UdeC, promoviendo la movilidad social y el interés por las ciencias aplicadas en jóvenes que se están formando en el área técnico-profesional.

Dra. Patricia Gómez junto al jefe de UTP y equipo docente del Liceo Bicentenario de Excelencia Industrial de Concepción. Crédito: Cedida.
El origen de una alianza bidireccional
La génesis de este proyecto tiene un fuerte componente de identidad institucional. Según relata su directora, la Dra. Patricia Gómez, la idea surgió a principios del 2025 a través del contacto con una exalumna UdeC que se desempeñaba como profesora de Biología en el Liceo. Si bien esa docente ya no forma parte del establecimiento, actualmente continúan participando en el proyecto otros profesores del Liceo, con un entusiasmo que se mantiene intacto. “Esta colaboración nació de una inquietud muy concre, ta por cultivar microalgas para generar un impacto ambiental positivo. Al conversar con los docentes del Liceo, nos dimos cuenta de que podíamos abrir un mundo diferente para estos jóvenes, ya que varias de las especialidades que imparte este establecimiento se alinean con aplicaciones industriales útiles en biotecnología microalgal. El financiamiento de la VRIM nos permitirá construir físicamente este árbol líquido, pero el verdadero valor del proyecto está en el proceso formativo para la comunidad educativa del Liceo y también para el equipo de trabajo UdeC; los estudiantes ya han visitado nuestros laboratorios y están aprendiendo a cultivar vida microscópica con una destreza técnica admirable”, explica la académica.
Para la Dra. Gómez, la bidireccionalidad es la clave para que la ciencia trascienda las fronteras del campus. “Lo que estamos haciendo es tender puentes reales. Muchos de estos estudiantes no imaginaban que pudiesen estar en un laboratorio de alto nivel realizando ciencia de vanguardia que complementa su formación técnica. Para nosotros como investigadores, ver su entusiasmo es una inyección de energía vital. No se trata sólo de entregar un recurso tecnológico, sino de invertir tiempo en motivar a una nueva generación que el país necesita para enfrentar la crisis climática. La ciencia hoy se entiende así: conectada, abierta y al servicio de su comunidad”, añade la directora del proyecto.
Transformación en el aula técnica
El impacto de la iniciativa ha generado altas expectativas en el cuerpo docente del Liceo Industrial de Concepción. Verónica Carrillo, actual profesora de Biología del establecimiento y también Bióloga Marina, destaca cómo este vínculo reencanta a los jóvenes con el estudio de la naturaleza desde una perspectiva práctica. “Llevar a los chiquillos a la ciencia misma, al experimento directo, es fundamental para cultivar en ellos la capacidad de asombro. Este proyecto les demuestra que existe un mundo por descubrir en el medio ambiente y que sus competencias técnicas son piezas clave para solucionar problemas ambientales actuales. Como profesional formada en esta Facultad, es sumamente significativo reencontrarme con la academia a través del crecimiento de mis alumnos”, señala la docente.
Por su parte, Eduard Vallejos, Jefe de la Unidad Técnico Pedagógica (UTP) del Liceo, resalta la evolución que observa en los jóvenes al integrarse a este entorno universitario. “Estamos sumamente contentos con esta experiencia positiva. Las caritas de los estudiantes cuando llegan a la universidad y se enfrentan a estos desafíos tecnológicos impresionantes son el mejor indicador del éxito del proyecto. Verlos motivados y con ganas de aportar desde su conocimiento técnico a la universidad nos llena de orgullo y confirma que la vinculación bidireccional es el camino correcto para fortalecer la educación pública de excelencia”, afirma el directivo.
- Visita de escolares a Ficolab. Crédito: cedida.
- Visita de escolares a Ficolab. Crédito: cedida.
- Visita de escolares a Ficolab. Crédito: cedida.
El asombro ante lo invisible

Presentación de la Dra. Patricia Gómez ante apoderados del establecimiento. Crédito: cedida.
Los verdaderos protagonistas del proyecto son los estudiantes del Liceo, quienes han pasado de las clases teóricas a la manipulación de cultivos en los laboratorios de FICOLAB. Francisca Vergara, estudiante de segundo medio, describe la experiencia como algo revelador: “Ha sido fantástico aprender sobre lo que siempre está a la vista, pero que nunca podemos ver sin la ayuda de la ciencia. Los laboratorios son muy interactivos y nos sirven muchísimo para entender temas que antes nos parecían lejanos o difíciles”.
Sebastián Cifuentes, alumno de tercero medio, destaca la utilidad social de su aprendizaje en el proyecto. “Ha sido muy divertido estudiar las microalgas y analizar las muestras que sacamos de las lagunas de la zona. Siento que esto nos ayudará mucho en el futuro para combatir la contaminación del aire y ayudar activamente al medio ambiente”, comenta. En la misma línea, Max Castro, estudiante de primero medio, subraya el carácter innovador del prototipo: “Es un invento bonito e innovador para el mundo. Es genial aprender sobre la biología y la biomasa desde nuestra propia realidad técnica y ver cómo podemos crear soluciones para la vida real”.
El proyecto VRIM de la Dra. Patricia Gómez continuará su ejecución durante el año, proyectando la instalación final del fotobiorreactor en las dependencias del Liceo Industrial. Este hito simboliza una ciencia que no se queda encerrada, sino que respira en la ciudad, reafirmando el compromiso de la FCNO con la sustentabilidad y el desarrollo de vocaciones científicas en todos los niveles educativos.
Etiquetas PEI:
Dimensiones: Vinculación con el Medio, Formación.
Lineamientos: Inclusión y Equidad, Sustentabilidad, Interdisciplina.
- Ceremonia de lanzamiento del proyecto. Crédito: P. Hernández.
- Ceremonia de lanzamiento del proyecto. Crédito: P. Hernández.
- Ceremonia de lanzamiento del proyecto. Crédito: P. Hernández.
- Ceremonia de lanzamiento del proyecto. Crédito: P. Hernández.
- Ceremonia de lanzamiento del proyecto. Crédito: P. Hernández.







