En el marco de un emotivo encuentro de camaradería, la comunidad de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (FCNO) rindió un último homenaje a quien fuera la secretaria del Decanato por más de 30 años. Con un legado de servicio iniciado en los albores de la creación de la Facultad, “Paty” se acogió a retiro, dejando una huella imborrable en la historia de “la ballena”.

La historia de las instituciones no solo se escribe con hitos científicos y académicos, sino también con la labor silenciosa y fundamental de quienes sostienen su engranaje administrativo. Recientemente, la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (FCNO) vivió una emotiva jornada al despedir a Patricia Rosales, secretaria del Decanato, quien se acogió a jubilación tras una vida dedicada a la Universidad de Concepción.

Su vínculo con la Casa de Estudios comenzó el 20 de septiembre de 1989 en la Dirección de Personal, pero fue en abril de 1993 cuando su camino se cruzó definitivamente con el de nuestra unidad. En aquel año, coincidiendo con la separación de lo que era la antigua Facultad de Ciencias Biológicas y Naturales, Patricia se integró a la recién formada FCNO. Desde entonces, ha sido testigo y protagonista del crecimiento de la Facultad bajo el liderazgo de diversas autoridades, desde el Dr. Larraín hasta la actual administración del Dr. Marcus Sobarzo, pasando por las gestiones de los profesores Franklin Carrasco y Margarita Marchant.

Un vínculo de confianza y “partnership”

Al rememorar sus años en la Facultad, Patricia destaca con especial afecto la figura del Prof. Franklin Carrasco (Q.E.P.D.). Su relación laboral comenzó cuando él ejercía como Vicedecano y se consolidó cuando el académico asumió la máxima autoridad de la Facultad, eligiéndola como su secretaria.

“Fue muy partner con todos, sobre todo con el personal administrativo; era de nuestro lado”, recuerda Patricia, subrayando no solo el rigor profesional, sino la calidad humana y las enseñanzas que marcaron su carrera en el Decanato. Para ella, trabajar en la UdeC fue siempre un objetivo de vida, un anhelo que persiguió desde sus inicios en el secretariado y que cumplió con creces al obtener su plaza definitiva.

Gratitud y futuro

Para “Paty”, estos 35 años en “la ballena” representan un orgullo profesional y una estabilidad que impactó directamente en su círculo más íntimo. El sentido de pertenencia es profundo, no solo por el prestigio de la institución, sino por los beneficios que permitieron la especialización académica de sus hijos a través de las políticas de bienestar funcionario de la Universidad. “Yo a la Universidad le debo mucho”, confiesa con gratitud.

Al cerrar la puerta del Decanato por última vez, Patricia proyecta una nueva etapa centrada en el descanso, el tiempo en familia y el cuidado de sus nietos y su madre. Aunque sus planes incluyen futuros viajes, su prioridad inmediata es disfrutar de la tranquilidad tras décadas de labor ininterrumpida.

Con su partida, la FCNO no solo despide a una funcionaria de excelencia, sino a una parte viva de su memoria institucional. Su testimonio queda como ejemplo de vocación para las futuras generaciones que integran esta comunidad científica y universitaria.

El día de celebración del desayuno de cumpleaños del mes coincidió con el último día de Paty en la facultad.

Crédito fotografías: Paulina Hernández.