Estudiantes de pregrado y postgrado hicieron una pausa en su rutina universitaria para participar en dinámicas vivenciales orientadas a la salud mental, el manejo del estrés académico y el uso consciente de recursos naturales.
En el marco del Mes de la Salud y con un marcado énfasis en el bienestar estudiantil integral, el hall de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (sector “La Ballena”) fue escenario del encuentro “Pausa Bienestar en La Ballena”, convocado de manera conjunta por la FCNO y la Dirección de Servicios Estudiantiles (DISE) de la Universidad de Concepción.
Bajo la consigna “Conéctate, desestrésate y activa tu autocuidado”, la jornada congregó a estudiantes de Biología, Biología Marina, Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura (IBMA) y programas de postgrado en torno a dos talleres prácticos diseñados para desconectarse de la carga académica y propiciar un espacio de diálogo y encuentro comunitario.
Autocuidado y salud mental en la vida universitaria
La iniciativa respondió al interés de consolidar espacios protegidos para el bienestar emocional al interior de la Facultad. Al respecto, la psicóloga de la FCNO, Olivia Rosel, explicó que la actividad retoma y profundiza una experiencia previa impulsada por los propios centros de estudiantes: “Aprovechamos que octubre es el mes de la salud y que la universidad está visibilizando con fuerza el bienestar. Como la actividad del año pasado fue solicitada por los centros de estudiantes y tuvo una excelente recepción, decidimos repetirla concentrándonos en dos talleres específicos como una vía concreta de autocuidado y apoyo a la salud mental”, destacó la profesional.

Taller de Arteterapia.
Saberes naturales y expresión artística
La jornada contempló dos módulos vivenciales facilitados por especialistas de la DISE:
Taller de Infusiones: A cargo de la enfermera de la DISE, Pamela Labbé, el espacio abordó las propiedades de las plantas medicinales y su consumo responsable. “La idea fue enseñar el uso informado y seguro de las plantas medicinales para el autocuidado cotidiano, generando a la vez un espacio de esparcimiento y manualidad donde los estudiantes pudieran conversar y relacionarse entre compañeros”, precisó Labbé.
Taller de Arteterapia: Guiado por la psicóloga de la Unidad de Salud de la DISE, Paulina Alarcón Jara, la sesión invitó a explorar las emociones a través de la plástica. “El objetivo es que logren conectar con sus emociones y expresarlas de forma no verbal mediante figuras, colores y símbolos a través de la pintura. Buscamos que encuentren nuevas vías de expresión, alivien tensiones y cuenten con un espacio de autocuidado entre certámenes, presentaciones y exigencias académicas”, puntualizó Alarcón.

Introducción del Taller de Infusiones.
Voces estudiantiles: desconexión, aprendizaje y comunidad
Las y los participantes valoraron positivamente la cercanía de los talleres y la oportunidad de reflexionar sobre su salud física y emocional dentro del propio espacio de estudio.
En el módulo de infusiones, Renato Santibáñez, estudiante de tercer año de Biología, comentó: “Fue súper interesante aprender sobre plantas medicinales y sus aplicaciones cotidianas. Me gusta mucho que sea una actividad pensada para nosotros, porque en las carreras estudiamos estos compuestos de forma teórica en los ramos, pero aquí logramos aterrizarlo a la vida diaria y al bienestar”. En esa misma línea, José María Sepúlveda, estudiante de Biología Marina, añadió: “El taller enseña por qué ciertas plantas son medicinalmente útiles y también por qué no se debe abusar de su consumo, lo que es muy relevante. Es una muy buena iniciativa y la Facultad debería seguir organizándola”.
Por su parte, el taller de arteterapia permitió reencontrarse con la creatividad sin juicios de rendimiento. Janalinne Neira, estudiante de Biología, compartió su testimonio: “Pintaba y dibujaba desde chica, pero por temas de salud mental lo había dejado. Esta instancia me sirvió para volver a hacerlo sin presión, conectando con el sentir y dibujando sin preocuparme por la técnica. Fue una ayuda real”.
Asimismo, Katherine Calbucura, estudiante de cuarto año de Biología, valoró el formato personalizado: “El hecho de que fuera con cupos acotados hizo la experiencia muy cercana. Es una excelente oportunidad para aprender algo nuevo, relajarse, conocer gente y hacer una pausa; se lo recomiendo a toda la comunidad universitaria”.
La jornada también contó con el interés de postgrado. Celeste Feliu, estudiante del Magíster en Ciencias con mención en Zoología, concluyó: “Fue una experiencia muy grata y una forma distinta de abordar la terapia. A veces uno va al psicólogo, pero eso no abarca todas las dimensiones de la recuperación. Es muy valioso que la universidad y la facultad abran estos espacios de cuidado en un entorno cercano y donde uno pasa el día estudiando”.
La FCNO continuará coordinando instancias formativas y extracurriculares orientadas a respaldar el bienestar físico, mental y social de toda su comunidad universitaria.
Crédito: Paulina Hernández J.


