Ubicada a un costado del edificio de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, el ejemplar de Puya alpestris exhibe una imponente espiga floral que supera el metro de largo. El fenómeno botánico, que atrae a cientos de visitantes y aficionados a la fotografía, fue abordado por el Director del Herbario UdeC, Dr. Carlos Baeza, en el programa televisivo Multiversos de TVU.

Prof. Baeza en Multiversos de TVU.

No todos los años florece y su reloj biológico no responde a un calendario estricto. Sin embargo, cada vez que lo hace, transforma el paisaje del Campus Central de la Universidad de Concepción. Tras una pausa durante la primavera de 2025, el ejemplar de Puya alpestris emplazado a un costado de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (FCNO) ha vuelto a desplegar su arquitectura vegetal con una espiga floral que inició sus brotes a principios de octubre y ya supera holgadamente el metro de altura.

Conocida popularmente como chagual —nombre común que comparte con parientes cercanas como la Puya chilensis, habitante del borde costero de flores amarillentas—, esta planta andina endémica de Chile cautiva año tras año a la comunidad penquista por la singularidad de sus flores color turquesa acerado y estambres anaranjados.

El Dr. Carlos Baeza en TVU: energía, descanso y sincronía fisiológica

El fenómeno botánico fue protagonista del programa de divulgación científica e innovación Multiversos de TVU, donde el académico del Departamento de Botánica y Director del Herbario UdeC (CONC), Dr. Carlos Baeza Perry, analizó en detalle los secretos de esta especie.

Durante la entrevista en estudio, el investigador explicó que el receso floral vivido durante 2025 respondió a la enorme inversión de reservas que realizó el ejemplar en temporadas anteriores: “Hace un par de años la planta nos sorprendió con tres escapos florales simultáneos. Eso representa un gasto energético monumental; por eso, el año pasado la planta se tomó una suerte de ‘vacaciones’ para reponer nutrientes. Este año nuevamente nos deleita con este gran brote”.

Asimismo, el docente destacó la extraordinaria rapidez y precisión de su crecimiento: “Una vez que se activa el proceso en la base de la roseta, el escapo floral —que asemeja a un gran espárrago— puede crecer varios centímetros por día. Los tejidos meristemáticos funcionan en perfecta sincronía hormonal y fisiológica, gatillados por la temperatura y la radiación solar de la primavera”. Baeza proyectó que las flores mantendrán su esplendor durante las próximas semanas de octubre y mediados de noviembre, comenzando a declinar hacia fines de dicho mes.

A continuación, puedes revisar la entrevista completa emitida el 13 de octubre de 2026:

Enlace directo a la transmisión del programa Multiversos: https://www.youtube.com/watch?v=t23vJpb5TXw

Siete décadas de arraigo en el campus

Floración de la Puya Alpestris en octubre 2026.

La historia de esta planta en la Universidad se remonta a la década de 1950, cuando investigadores del área química y farmacéutica la trasladaron desde la zona centro-norte del país para indagar en sus metabolitos secundarios y propiedades etnobotánicas.

“Fue plantada originalmente en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias Químicas. Posteriormente, con los proyectos de remodelación y ampliación del campus, fue reubicada en el sector donde reside hoy, junto al frontis de nuestra Facultad. La planta no solo se aclimató plenamente al microclima penquista, sino que creció en distintas rosetas basales hasta comenzar a florecer regularmente”, puntualizó el Dr. Baeza, calificándola como un verdadero patrimonio vivo de Concepción y del quehacer universitario.

Identidad botánica: de la familia de la piña

Perteneciente a la familia de las bromeliáceas —la misma a la que pertenecen la piña (Ananas comosus), los chupones (Greigia sphacelata) y la ñocha (Greigia landbeckii)—, la Puya alpestris crece de forma natural en laderas rocosas y ambientes precordilleranos y altoandinos entre Coquimbo y La Araucanía.

La Curadora del Herbario UdeC y docente del Departamento de Botánica, Alicia Marticorena Garri, detalló que se trata de plantas arrosetadas de notable porte: “Sus hojas alargadas y espinosas forman rosetas basales que alcanzan de uno a dos metros de diámetro. Cuando emite la inflorescencia, la estructura completa puede alzarse entre 1,2 y más de cuatro metros de altura”.

La especialista agregó que las flores —de 3,5 a 6 cm— poseen sépalos verdes y pétalos turquesa metálico, contrastados por anteras cargadas de polen anaranjado vivo. La especie fue colectada en la zona subandina de Antuco y descrita en 1833 por el botánico Eduard Friedrich Poeppig como Pourretia alpestris, para luego ser incorporada formalmente al género Puya por Claudio Gay en 1853 en su monumental obra Flora Chilena. La subespecie presente en el campus penquista corresponde a Puya alpestris subsp. zoellneri, descrita en 2013.

Una tradición primaveral que convoca a la comunidad

Tanto el Dr. Baeza como Alicia Marticorena valoraron la espontánea apropiación social que despierta este ejemplar. Alumnas, alumnos, personal universitario y familias que recorren la avenida principal del campus se detienen a observar la evolución del tallo y retratar sus tonos azulados.

Para quienes deseen revisar cómo se ha comportado este ciclo en temporadas anteriores, compartimos la cobertura histórica realizada por la FCNO a trs floraciones de la Puya:

En cada una de sus floraciones, La Puya, se convierte en el atractivo del Campus UdeC, que convoca a miles de admiradores de su incomparable belleza.

Crédito de las fotografías: Paulina Hernández J.