El Dr. Pablo Castro Varela, del Departamento de Botánica, se adjudicó un fondo VRID Iniciación que le permitirá optimizar un sistema de fotobiorreactores para combatir la eutrofización. La tecnología será probada en la Laguna Las Tres Pascualas de Concepción.

Dr. Pablo Castro.
El Dr. Pablo Castro Varela, académico del Departamento de Botánica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, se adjudicó uno de los 17 proyectos del concurso interno VRID Iniciación 2025, un fondo de la Universidad de Concepción diseñado para potenciar las carreras científicas en sus etapas tempranas. Su innovadora propuesta, titulada
‘Optimización de un sistema fotobiorreactor de capa fina como depurador de aguas de lagos urbanos’, busca ofrecer una solución sostenible a un problema crítico en nuestras ciudades: la contaminación de los lagos.
Para el Dr. Castro, este fondo es un reconocimiento y una oportunidad clave. “Recibir este apoyo representa un impulso muy significativo para mi desarrollo como académico. Este tipo de financiamiento no solo reconoce la pertinencia de la línea de investigación que estamos desarrollando, sino que también nos permite avanzar hacia soluciones concretas para problemas ambientales locales”, señaló.
Fotobioreactores de capa fina: tecnología basada en la naturaleza para el tratamiento de lagunas eutrofizadas
Muchos lagos urbanos en Chile sufren de eutrofización, un fenómeno que el Dr. Castro explica como “la acumulación excesiva de nutrientes como nitrógeno y fósforo, que provoca proliferación de algas, disminución del oxígeno en el agua, malos olores y un impacto negativo en la biodiversidad y en la calidad de vida urbana”.
Para revertir esta condición, su proyecto propone una solución basada en la propia naturaleza. “Implementamos una tecnología donde el agua contaminada fluye en una lámina delgada sobre una superficie inclinada e iluminada. Al trabajar con una capa fina, mejoramos la relación superficie/volumen, lo que favorece un mayor contacto entre las microalgas y los nutrientes. En este entorno, microalgas del mismo cuerpo de agua crecen rápidamente, consumiendo los nutrientes contaminantes como amonio, nitrato o fosfato, y transformándolos en biomasa”, detalló el investigador. La gran innovación, explica, es que el sistema no requiere energía externa, ya que utiliza “luz solar filtrada selectivamente con técnicas fotobiológicas para mejorar el proceso fotosintético”.
La optimización de este proceso es fundamental. “Buscamos maximizar la conversión de luz en biomasa y acelerar el tiempo de depuración, lo que es esencial para una futura aplicación a gran escala”, agregó.

Dr. Pablo Castro en el laboratorio.
De la teoría a la práctica: Laguna Las Tres Pascualas como laboratorio
El proyecto no se quedará solo en el laboratorio. Una de sus fases más importantes será la aplicación en un entorno real y de alta relevancia para la comunidad local. “El proyecto contempla la aplicación del sistema en la Laguna Las Tres Pascualas (Concepción), que representa un caso crítico de eutrofización. También está en evaluación su implementación futura en la Laguna Grande de San Pedro de la Paz”, confirmó el Dr. Castro. Estas pruebas piloto permitirán validar el modelo y medir su impacto ambiental directo. En este aspecto contamos con la colaboración de la Facultad de Ciencias Ambientales.
Un impulso estratégico para la ciencia con sello UdeC
El fondo VRID Iniciación está diseñado para que investigadores jóvenes obtengan resultados preliminares que fortalezcan futuras postulaciones a fondos externos más competitivos, como un Fondecyt de Iniciación. El Dr. Castro lo ve como un “paso estratégico” que le permitirá obtener datos experimentales valiosos.
“El enfoque metodológico del proyecto, basado en diseño experimental reproducible y optimización de variables, nos acerca a un prototipo tecnológico transferible, lo cual es clave para demostrar la madurez y aplicabilidad de la propuesta ante agencias financiadoras como ANID”, afirmó.
A largo plazo, el impacto esperado es doble. Para la ciencia, se busca contribuir al diseño de bioprocesos optimizados con luz natural, integrando conocimientos de fotobiología, biotecnología y ecología acuática. Para la ciudadanía, el beneficio será tangible: “lagos más limpios, con mejor calidad ambiental, lo que mejora no solo el paisaje urbano, sino también la salud pública y las posibilidades de uso recreativo”. Además, el proyecto incorpora un modelo de economía circular, ya que “la biomasa obtenida puede usarse como biofertilizante”.

Crédito fotografías: P. Castro.



